El poderoso vicepresidente de la CNBV
Pocos funcionarios del sistema financiero mexicano concentran tanto poder y tan poca exposición pública como Francisco Javier Vega Rodríguez. Desde abril de 2022 ocupa la Vicepresidencia de Supervisión de Grupos e Intermediarios Financieros “A” de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), una oficina por la que pasan algunas de las decisiones más importantes del sector bancario. Ahí se elaboran los dictámenes técnicos que sirven de base para autorizar cambios de control, nuevas licencias bancarias, adquisiciones y diversas operaciones que pueden modificar el mapa financiero del país.
La legislación obliga a la CNBV a verificar la honorabilidad de quienes pretenden controlar un banco, el origen de los recursos, la estructura accionaria, la capacidad financiera de los inversionistas y la viabilidad de sus planes de negocio. No se trata únicamente de revisar expedientes administrativos, sino de hacer evaluaciones que determinan quién puede administrar recursos del público y quién no.
Vega llegó a la Comisión procedente de la Auditoría Interna de Pemex. Antes había ocupado cargos en la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, en la entonces Policía Federal Preventiva y en Banco Interacciones, además de desempeñarse como consultor en el sector privado. Su formación académica está orientada precisamente al combate a la corrupción, la transparencia y la administración pública. Sin embargo, su salida de Pemex estuvo rodeada de cuestionamientos. Bloomberg reportó en 2022 que dejó esa responsabilidad en medio de preocupaciones internas relacionadas con la administración y el incremento de los costos de la refinería de Dos Bocas. Nunca hubo una explicación pública amplia sobre ese relevo.
Su llegada a la CNBV tampoco pasó inadvertida. Algunos atribuyeron su nombramiento a respaldos políticos provenientes del entorno de Octavio Romero Oropeza y, posteriormente, lo ubicaron como uno de los perfiles impulsados por el entonces secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, para presidir la propia Comisión. Ninguna de esas versiones se tradujo en un nombramiento mayor, pero Vega permaneció en una de las vicepresidencias con mayor capacidad de decisión del regulador incluso después del relevo en la presidencia de la CNBV.
Por esa oficina han transitado autorizaciones relevantes para el sistema financiero mexicano. La licencia de Banco Plata, la autorización para la operación bancaria de Nubank y diversos cambios de control de instituciones financieras fueron analizados por el área que encabeza. Entre ellos destaca el expediente mediante el cual la CNBV autorizó, en mayo de 2024, la adquisición de Banco Forjadores por parte de BanFeliz.
En aquel momento Banco Forjadores era una institución sobrecapitalizada, sin alertas regulatorias relevantes y con indicadores financieros sólidos. Dos años después el panorama es muy distinto. PCR Verum mantiene al banco en observación por el deterioro de su cartera........
