Gatopardismo, esencia de la política mexicana
Varios colegas ya echaron las campanas al vuelo, celebrando el creciente distanciamiento entre el gobierno actual y el anterior. Detectan un importante número de indicios de separación, ruptura o consolidación de la presidencia de Claudia Sheinbaum frente a los diktats —tácitos o directos— de Palenque.
Ante todo, distinguen los cambios de personal que han tenido lugar a lo largo de los últimos meses en puestos supuestamente claves. En esta óptica, múltiples personeros de López Obrador han sido sustituidos por funcionarios claudistas, aunque también cuatroteístas. Los podemos enumerar: Pablo Gómez sale de la UIF, y lo remplaza Omar Reyes Colmenares; Alejandro Gertz sale de la Fiscalía General de la República, y toma su lugar Ernestina Godoy; Adán Augusto López deja la coordinación de la bancada de Morena en el Senado, y llega Ignacio Mier; y finalmente sale Marx Arriaga de la SEP para ser sustituido por Nadia López. ¡Por fin! exclaman los emisarios del futuro.
Pero para agriarles el día a mis colegas y amigos, recurro a la idea o analogía de un partidario ilustrado de la 4T, más........
