La democratización de los lujos invisibles
Pocas afirmaciones generan tanto consenso como la idea de que “la vida está cada vez más costosa’’. Sin embargo, conviene preguntarnos a qué tipo de vida le estamos midiendo dicho costo. Es cierto que la inflación, el precio de la vivienda o la existencia de bajos salarios pueden explicar una parte de esa sensación, pero hay otra realidad que pocas veces reconocemos.
Nuestros abuelos construyeron sus hogares con estándares muy distintos a los actuales. Hoy consideramos indispensables la electricidad permanente, el internet, los teléfonos inteligentes, el transporte motorizado, los electrodomésticos, la educación prolongada y una atención médica que hace apenas unas décadas era inimaginable. En buena medida, el costo de la vida también ha aumentado porque, como sociedad, decidimos........
