¿Médicos o pararrayos?
A pesar de que la Misión Médica está protegida por normas nacionales y el Derecho Internacional Humanitario, el número de atentados se incrementa cobrando vidas al pacífico ‘Ejército de la Salud’ y el Estado no puede eludir la obligación de prevenir, mitigar y responder ante las crecientes agresiones.
A lo largo y ancho de la historia, el Homo Sapiens se ha empeñado en preservar la salud alargando la vida y, de tan delicada y fundamental labor, se encargaron los médicos y, desde entonces, esta bendita profesión fue considerada de ‘alto riesgo’, por combinar actividades extenuantes que impactan la integridad corporal, mental y la sana convivencia familiar de estos héroes silenciosos y anónimos, que se echan al hombro tan delicadísima labor, sometidos a riesgos impensables: agresiones físicas y verbales, exponiéndose a virus, bacterias, fatiga y cargas ergonómicas que superan el tiempo de guardia establecido en el código laboral colombiano y así evitar accidentes........
