Secuestro entre comillas
Nancy Nápoles, la alcaldesa morenista de Tenancingo a la que la fiscalía del Estado de México acusa de haber fingido su secuestro para cubrir un desfalco en el Ayuntamiento de 40 millones de pesos, ha negado a conocer a las personas que supuestamente participaron en este, y que en días pasados fueron vinculadas a proceso por las autoridades mexiquenses.
Nápoles dice que no tiene ninguna certeza de que los imputados hayan sido quienes la privaron de la libertad: “Eso es lo que dice la fiscalía. Yo no reconozco a esas personas como quienes me llevaron”. Asegura, también, que no vio a sus secuestradores porque iban embozados, y niega haber tenido algún tipo de relación con ellos. A la fiscalía le dijo, sin embargo, que los había conocido porque la apoyaron en la campaña política que la llevó al cargo.
La alcaldesa ha negado, desde luego, que su caso se trate de un autosecuestro. Parecen hundirla, sin embargo, las declaraciones de dos testigos colaboradores, uno de los cuales estuvo estrechamente ligado a la planeación del autosecuestro, de acuerdo con los datos contenidos en la carpeta.
Se trata de Christian “N”, amigo de un cuñado de Nancy Nápoles, Óscar “N”, al que conoció desde hace años y con el que se volvió a encontrar, en efecto, en los días de la campaña. Óscar lo invitó a apoyar a su cuñada.
Volvieron a encontrarse tiempo después. Platicaron. Christian acababa de abrir un negocio de fabricación de muebles. Óscar le propuso un “negocio” a cambio del cual le podría ayudar........
