El gato angora (5)
La mujer en la poltrona y el gato sobre el escaparate semejan una pintura antigua. Sus ojos miran infinitos diferentes mientras una vieja canción inunda de amor el aposento: “Cielo, estoy en el cielo/ de modo que difícilmente puedo hablar/ y parece que encuentro la felicidad que busco/ cuando estamos juntos...”. Ella se levanta, sonríe y con paso lento marcha hacia el rincón más apartado de la sala. Es esbelta, blanca cual lirio fresco, pelo revuelto, cuerpo delgado y firme. Coloca de nuevo la canción sobre el tornamesa y regresa danzando como libélula a su poltrona.
Se acomoda en la parte más abullonada, lee un pequeño libro........
