El juicio
Era necesario viajar al inframundo para presentarse al tribunal supremo. El jurado eran 42 jueces, cada uno responsable de una falta moral concreta. El difunto debía declarar su inocencia mediante un juramento negativo: “No he robado, no he matado, no he mentido”, etc. A renglón seguido, llegaba el momento trascendental del juicio, el pesaje del alma. El sacerdote tomaba la pluma de la diosa Maat y la colocaba sobre uno de los extremos de la balanza. La diosa y la pluma representaban cinco principios: Verdad, Justicia, Equilibrio, Orden y Armonía. El mismo sacerdote colocaba el corazón del difunto en el otro extremo de la balanza. Si la balanza se mantenía en........
