¿Para eso le alcanzó a la presidenta?
El apetito del verano se enfrió en otoño. Lo que parecía una embestida de la presidenta Sheinbaum para sacudirse a una de las figuras icónicas de la corrupción en Morena se fue descafeinando con el paso de los meses. Lo que se leía como una suave, pero firme señal de rompimiento con las viejas prácticas del pasado —el pasado de corrupción obradorista— se topó con el muro de la realidad política. A la presidenta no le alcanzó.
Cuando parecía que con los expedientes de La Barredora y el Huachicol Fiscal la doctora Sheinbaum arrasaría con el poderosísimo Adán Augusto López, quien la desafió una y otra vez, la presidenta reculó. ¿Para qué le........
