El criminal y sus cómplices
El aferrado, el terco que nunca fue capaz de reconocer sus propias equivocaciones, se encaprichó desde su campaña con construir una refinería. Eligió Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, su tierra natal. Ahí Diana Cecilia, Fernando, Ezequiel y dos personas más se convirtieron en las primeras víctimas mortales —y esperamos que las últimas— de la refinería “Olmeca”.
Voces expertas intentaron disuadirlo, pero terminó echando a andar el proyecto que costaría 8 mil millones de dólares. Incluso decidió que el Estado asumiera la construcción, pues aseguró que todas las ofertas superaban el costo y los plazos de entrega.
Terco, presumió Dos Bocas como una de sus obras insignia. Prometió que en 2023 seríamos autosuficientes en materia energética. La calificó como “un sueño convertido en realidad”.
Pero la realidad llegó aplastante: una fecha tras otra, un plazo tras otro. La refinería nunca fue refinería. Solo es un gran agujero de dispendio, corrupción y descaro, pues de los 8 mil millones que en un........
