Identidad en cuatro patas
Hay personas que dicen sentirse lobos, perros o gatos. No porque jueguen a serlo, ni porque crean que su cuerpo cambió, sino porque aseguran que algo en su identidad se parece más a un animal que a un ser humano.
A eso le llaman ser therian.
El término surgió en comunidades pequeñas, casi invisibles, donde algunas personas intentaban ponerle nombre a una sensación difícil de explicar, de no encajar del todo en lo humano y de encontrar en un animal una forma de describirse. Durante años fue marginal, discreto, incluso íntimo. Hoy es visible, compartido y defendido con un lenguaje que mezcla identidad, autenticidad y derecho a ser.
¿Qué es exactamente? No hay una sola respuesta. Para algunos, es una conexión emocional profunda con un animal. Para otros, una forma de explicar rasgos de carácter, soledad, protección o territorialidad. Hay quien lo vive como algo espiritual y quien lo asume como identidad. Ya no como metáfora,........
