La venganza no es buena gobernante: Marina del Pilar vs. Jaime Bonilla
La vinculación a proceso de Jaime Bonilla por el caso Next Energy fue presentada esta semana como un golpe mayor. En términos judiciales, el exgobernador fue acusado por peculado, abuso de autoridad y uso ilícito de atribuciones y facultades por el contrato ligado a una planta fotovoltaica en Mexicali que nunca se concretó. El juez lo dejó enfrentar el proceso en libertad, con garantía económica y plazo de investigación complementaria. Es decir, hay proceso, pero no hay asfixia política inmediata ni un escenario de colapso personal para Bonilla.
Y ahí empieza la verdadera lectura. Porque esto no sólo trata de un expediente. Trata de poder, de agravios acumulados y de un error de cálculo que la historia política repite una y otra vez. Quien gobierna desde la emoción suele confundirse. Cree que está ejecutando una jugada estratégica cuando en realidad está ventilando un resentimiento. Y cuando eso ocurre, el poder deja de pensar en frío y empieza a desquitarse.
Jaime Bonilla podrá caer bien o mal, pero nadie puede negar que llegó antes, que fue más rudimentario, más frontal y más intenso en su cercanía con el obradorismo original en Baja California. Marina del Pilar, en cambio, creció como........
