Raseros
Qué tal una portada en la que salga el presidente detrás del titular “El aprendiz”: sería justa, creo yo, 182 días antes del fin, porque el martes ya no fue el columnista temerario que en sus poderosas redes maltrata a los pueblos que no votan por el candidato que prefiere, ni fue el defensor de los palestinos que deja solos a los ucranianos y los venezolanos y los iraníes, sino un maestro de la diplomacia. Esa letra entró con sangre, pero entró. Negarlo es deshonrarse. Y, aun cuando todavía puedan suceder mil y una tramas antes del cambio de gobierno, es un buen momento para pensarse las lecciones que ha dejado esta presidencia. ¿Qué hemos descubierto de nosotros mismos en estos cuatro años? Que, agobiados por este país de la zozobra, tendemos al doble rasero de quienes sufren el trastorno de la personalidad dependiente.
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No tenemos líderes, sino héroes con los que nos casamos hasta que alguna muerte nos separe. A diferencia de los supuestos villanos que........
