Sádicos y masoquistas
Pasó lo peor que podía pasar: ambos con menos del 50 por ciento, distancia inferior al 1 por ciento, apenas 240.000 votos de diferencia. Elecciones más apretadas de la historia de Colombia, con Abelardo de la Espriella creciendo en 2 millones y medio de votos frente a la primera vuelta y con Iván Cepeda haciendo lo propio en casi 3 millones de votos. Ambos superando a Rodolfo Hernández y Gustavo Petro, gracias a una participación histórica que superó el 60 por ciento.
Fiesta que casi se les agua a los abelardistas, quienes por poco se quedan con los crespos hechos y tras perder nuevamente el Caribe colombiano, el Pacífico y Bogotá. Costeños no votaron por costeño y bogotanos sí votaron por bogotano. Pifiada otra vez de las encuestas, que pronosticaban una victoria mucho más holgada para De la Espriella, con cábalas que superaban el millón y medio de votos de amplísima diferencia.
Pero ganó Abelardo por un pelo y el gobierno de Colombia volvió a la derecha. Perdón: para la ultraderecha, terreno hasta ahora virgen y desconocido en nuestras tierras. Aguas nunca navegadas por generaciones........
