La verdad, trasto estorboso
Una de las obsesiones que he mostrado en estas columnas ha sido la defensa de la exótica idea de que la verdad existe, se puede conocer y es importante. A cualquier persona sensata esto le parecerá una perogrullada. ¿Quién no piensa que la verdad es importante? Infortunadamente parece que la ‘falsedad útil’ se ha convertido en un bien preciado en política y la existencia de la verdad se está volviendo un trasto estorboso.
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En nuestro país, debo decirlo, el campeón en la difusión de falsedades útiles ha sido el propio Presidente de la República. En sus larguísimas alocuciones, y en los interminables posts nocturnos en X, nos ha dado una verdadera colección de ejemplos de falacias lógicas, verdades a medias y falsedades completas, que podrían usarse en un texto de estudio sobre sofismas. Podríamos actualizar Cómo tener siempre la razón, de Schopenhauer (título que tomé prestado años atrás, para una columna y un........
