El arte de destruir al rival: estrategias en elecciones modernas
“La única pista sobre lo que el hombre es capaz de hacer está en lo que el hombre ha hecho”. La reflexión de R. G. Collingwood atraviesa la película Núremberg: el juicio del siglo, dirigida por James Vanderbilt, y deja una inquietud que no se queda en la historia: la distancia entre la civilización y la barbarie no es tan amplia como nos gusta creer.
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Esa idea, que parece pertenecer a otro tiempo, se asoma –cada vez con menos pudor– en los procesos electorales. La participación del ciudadano no es solo una expectativa, es un deber. Pero lo que ocurre alrededor de ese deber empieza a parecerse demasiado a otra cosa.
Las elecciones legislativas del 8 de marzo me dejaron una pregunta que no he logrado soltar: ¿cuánto de lo que vemos hoy en política responde, en realidad, a lógicas de guerra?
El enemigo común. El favorito –o quien lidera las encuestas– se convierte con facilidad en objetivo compartido.........
