De la falsa ‘paz total’ al sometimiento a la ley
La paz que se prometió no terminó en desarme. Terminó en grupos armados más grandes, más ricos y con mayor capacidad de fuego. A julio de 2026, según cifras de la Fuerza Pública recogidas por la Fundación Ideas para la Paz, las estructuras ilegales sumaban 28.802 integrantes: 90 % más que los 15.120 registrados en diciembre de 2022. Detrás de esa cifra no hubo paz. Hubo una estrategia criminal en la que se canjeó impunidad por votos. Ese fue el resumen del pacto de La Picota.
El crecimiento fue brutal. El ‘clan del Golfo’ llegó a 10.268 integrantes, 152 % más; el ‘Estado Mayor Central’, a 4.480, un aumento del 109 %; la ‘Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano’, a 2.359, 108 % más; y el Eln, a 7.123, con un crecimiento del 22 %. La propia FIP advierte que las causas son múltiples, pero señala que los ceses del fuego y la actitud complaciente del Gobierno en algunas mesas favorecieron la expansión de estas estructuras.
En el gobierno Petro se generaron incentivos........
