¿De qué sirve educar si no es para el futuro?
En los últimos años, la educación ha estado atrapada en una especie de espejismo. Hablamos del futuro, lo nombramos en discursos institucionales, lo dibujamos en planes curriculares… pero seguimos enseñando como si nada hubiera cambiado. De cierta manera, la pandemia sacudió esa ilusión, nos enfrentó a una verdad incómoda: muchos de nuestros métodos, contenidos y objetivos estaban anclados en un mundo que ya no existe.
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Fue en medio de esa sacudida que, junto con Joaquín Granados y un equipo interinstitucional del Politécnico Grancolombiano, decidimos hacernos esta pregunta: ¿cómo nos estamos educando para el futuro? No bastaba con intuir respuestas; queríamos evidencias, datos, tendencias; queríamos mirar no lo que decimos sobre educación, sino lo que realmente estamos investigando sobre ella.
Analizamos cientos de publicaciones académicas, rastreamos patrones en bases........
