No aplican las teorías de Keynes
SEÑOR DIRECTOR:
El presidente Gustavo Petro sigue cuestionando la decisión del Banco de la República por el alza de los intereses. En una de sus intervenciones habló y confundió al país mezclando teorías económicas de Keynes, Marx y Fisher. Cuesta creer que un experto en la materia caiga en tantas imprecisiones.
El primer mandatario sugirió implementar las teorías keynesianas para potenciar la economía colombiana, tomando como ejemplo lo que pasó en Estados Unidos en los años treinta del siglo XX, cuando la oferta de bienes superaba la demanda, el desempleo era del 25 % y el país enfrentaba una deflación (inflación negativa) de 25 %.
La actual situación de Colombia es muy distinta, tenemos un crecimiento cercano al 2 %, el salario mínimo se aumentó un 23 % y la inflación ronda el 6 %.
La mayoría de los colombianos sentimos que en este momento todo lo que tiene que ver con el gobierno del Pacto Histórico tiene tinte electorero.
Debemos agradecer los controles establecidos por el Banco de la República: gracias a ellos, la salud económica del país no ha caído en el abismo al que nos expondría el modelo propuesto por el gobierno Petro.
Mario Patiño Morris
‘Una apuesta peligrosa’
SEÑOR DIRECTOR:
Su editorial ‘Una respuesta peligrosa’ (5-4-2026) expresa lo que muchos colombianos vemos, oímos y tememos. ¿Cuáles son las razones por las cuales el presidente Petro dio la orden de suspender las órdenes de captura para los “entarimados” con él y otros de su gobierno en Medellín? Al final, entendí por qué precisamente se les concede tamaño regalo de la “libertad de culpas” a 23 criminales narcoterroristas, dizque por unos meses y en plena campaña electorera.
¿Dónde están y queda la Fiscal acatando la orden presidencial; la Corte Suprema; los jueces que los condenaron; la Contraloría la Procuraduría, el Congreso y los miles de víctimas?
Simplemente esta es una libertad camuflada para disfrutarla, precisamente, durante los meses electorales. Recordar es vivir, dicen. Pues todos recordamos aquella historia del “pacto de La Picota”, con qué fin se hizo y quiénes estuvieron al frente de este.
Sí, señor editorialista, los que reciben esos beneficios no son ladrones de ovejas, son poderosos capos. No es necesario decirlo. Todos lo sabemos, lo sufrimos, recordamos y tememos.
¿Ninguna Institución estatal lo podrá impedir? ¿Nadie? ¿Colombia sí es una Democracia? ¡Qué impotencia!
Ilse Bartels L.
Escritores sobre Bogotá
SEÑOR DIRECTOR:
Es muy agradable leer que nuestra amada y a veces vapuleada capital colombiana es protagonista de la obra de un autor colombiano, Andrés Arias. Considero que también debe hacerse mención de otro escritor bogotano, que fue columnista de este diario y mi abuelo, Álvaro Salom Becerra, quien también hacía de Bogotá una protagonista de sus obras, tan en boga en estas épocas de elecciones.
Sergio Ortiz
