Que se caiga esa señal
La extorsión se ha convertido en una de las formas de criminalidad que más agobian a los colombianos. Comerciantes grandes y pequeños, transportadores, empresarios y familias viven bajo la amenaza de una llamada o un mensaje que exige dinero a cambio de no atentar contra sus vidas, sus negocios o sus seres queridos. A la angustia que produce el delito se suma una circunstancia especialmente indignante: una parte de esas comunicaciones sigue saliendo de las cárceles, como tantas veces se ha denunciado.
Y aunque la aplicación del Decreto 851 de 2024 ha permitido bloquear miles de identificadores de tarjetas SIM y de equipos celulares y miles se han decomisado, la extorsión desde las prisiones está lejos de haber desaparecido.
Por eso son positivos los anuncios de las últimas semanas. Los ministerios de Justicia y de las TIC vienen trabajando con el Inpec, el Gaula,........
