Minería y criminalidad
Si una perturbadora amenaza ha venido consolidándose en el país –y en el vecindario, en Ecuador, Venezuela, Brasil y Perú– es el cáncer de la extracción ilegal del oro, controlada por poderosos grupos criminales. La tragedia ambiental, como bien lo han recogido varios informes de este diario, es de proporciones catastróficas: en este momento, al menos 94.000 hectáreas de selvas y páramos están siendo destruidas por el avance sin freno de las enormes palas mecánicas y dragas que barren literalmente los lechos de los cuerpos de agua.
Mientras los lagos de mercurio se multiplican y dejan enormes heridas en las selvas del Chocó, Cauca, Antioquia y Nariño, a las arcas de los grupos criminales entran ingentes recursos. Un cálculo del Ejército, revelado en un foro de EL TIEMPO y la Federación Nacional de Departamentos, señala que cada año las rentas ilegales del oro pueden estar rondando los........
