Más mesura y más acuerdo
La tensión que vive el país merece serias reflexiones y sobre todo una necesaria pausa. La instalación del nuevo Congreso el pasado lunes 20 de julio dejó una lección política que debe ser leída con serenidad. La elección del senador uribista Honorio Henríquez como presidente del Senado, en una votación cuyo desenlace no fue el deseado por el gobierno entrante, abrió un inesperado capítulo de tensiones entre el Centro Democrático y el presidente electo, Abelardo De La Espriella. El episodio ha dado mucho que hablar, ha provocado diversas interpretaciones sobre el futuro de lo que se consideraba como una coalición a toda prueba y una candente polarización que apunta a crecer. En las redes sociales surgieron no pocas acusaciones sobre supuestos arreglos con el Pacto Histórico, desmentidos públicos y recriminaciones cruzadas.
Ad portas de la posesión presidencial, cuya sede también ha abierto otro capítulo de discusión, nada de ello puede minimizarse. La autonomía del Congreso es un principio esencial de la democracia, y es saludable que el Legislativo demuestre que no actúa simplemente como una prolongación del Ejecutivo. Esa independencia fortalece las instituciones y envía un mensaje positivo sobre la separación de poderes.........
