Mi evento canónico
Leí a una escritora joven (nació en el 91) que ha vendido diez millones de ejemplares y ha sido catalogada como la voz de los ‘millennials’, solo para descubrir que su prosa es correcta pero insulsa, como comer en McDonald’s. Y no es que tenga nada en contra de la multinacional de hamburguesas; uno puede decir muchas cosas de ella, pero no que está entre los mejores restaurantes del mundo.
La lectura me dio para pensar que dos cosas me cuestan entender de las nuevas generaciones. La primera, que a todo quieren darle trascendencia, y la segunda, que sienten que resolvieron todo y que no van a cometer los mismos errores que sus predecesores.
Con respecto a lo segundo pasa que todo el tiempo señalan las falencias de las generaciones anteriores: machistas, racistas, clasistas, belicistas y todos los ‘istas’ que quieran poner. Y tienen razón. Cuando miro el mundo en el que se criaron mis abuelos, mis padres y yo mismo, no entiendo cómo no salimos más anormales. Era un desastre la forma en que nos educaban, a punta de correa y........
