Aprovechamiento de la cruz fascista de Cáceres
Opinión Aprovechamiento de la cruz fascista de Cáceres
En mis años mozos como estudiante universitario en Cáceres -aquellos años heroicos- acostumbrábamos a volver de La Madrila a altas horas de la madrugada. Vivíamos, mi colega y yo, pasando Cánovas, en el barrio de Moctezuma. Recuerdo una noche de un 20 de noviembre, para finales de los ochenta del siglo pasado, en la que volvíamos a nuestro piso de estudiantes -entonces a un precio asequible, nada que ver con la piratería de ahora- en compañía de unas amigas que vivían también en bloques cercanos a los nuestros.
Al pasar por la glorieta de la Cruz de Cáceres, entonces todavía la Cruz de los Caídos, nos fijamos en que los fachas habían colocado en el pedestal la tradicional corona fúnebre de todos los años, efeméride del doble matarile de José Antonio y Franco, compadres de verdugos y sotanas. Ni cortos ni perezosos invadimos la glorieta y saltamos los setos que circundaban a la Cruz, hasta llegar al pedestal, donde nos hicimos, por toda la cara, con la floreada corona, abundante en laurel y escasa de crisantemos, seguro que de bajo coste porque quienes la apoquinaron no debieron de estirarse mucho en la ofrenda. En la cinta ponía “Francisco Franco D.E.P.”.
Con el botín en nuestro poder, agarrándolo cada uno por un lado, mi colega y yo echamos a la carrera, ululando cual fantasmas acompañando al tal Francisco Franco, muerto ya podrido, corriendo detrás de nuestras........
