El hedor de una colonia
Opinión El hedor de una colonia
Militante de Alternatiba
Algo podrido huele en Dinamarca. Con esta frase definía William Shakespeare en su obra Hamlet la situación política de Inglaterra al final del reinado de Isabel I. Cuatro siglos después, un tufo de patriotismo rancio recorre la «Dinamarca» de Felipe VI engalanando las plazas con cruces de Borgoña, saludos romanos, glorificaciones al caudillo genocida por la gracia de Dios y exhortaciones a los españolitos de bien para que inicien la caza al «moro». Los trágicos sucesos acontecidos en la frontera ceutí, donde han fallecido alrededor de ciento cincuenta personas, se han transformado en propaganda y exaltación del imperialismo colonial español sin el menor respeto para esos seres humano cuyo único delito fue intentar encontrar una vida mejor para ellos y sus familias. Algo podrido huele en la corte de los Borbones.
La Real Academia de la Lengua Española define «colonia» en dos de sus entradas como un territorio dominado y administrado por una potencia extranjera, o periodo histórico en el que un territorio esta colonizado, y aunque la ONU no considera a Ceuta y Melilla como colonias españolas, el hedor colonial tras lo sucesos de Ceuta recorrer la política hispana de izquierda a derecha.
Los nostálgicos de Hernán Cortés defienden la españolidad de estos dos enclaves en territorio marroquí bajo el paraguas de un gobierno «socialdemócrata» repartiendo culpas, mientras la UE financia al Gobierno de Mohamed V para que se convierta en gendarme represor
Los nostálgicos de Hernán Cortés donde no se ponía el sol y cantan de cara al astro rey, defienden la españolidad de estos dos enclaves en territorio marroquí bajo el paraguas de un gobierno «socialdemócrata» repartiendo culpas a diestro y siniestro mientras la Union Europea financia generosamente al gobierno de Mohamed V para que se convierta en gendarme represor a las órdenes de Bruselas. Culpar de lo sucedido al Gobierno de Marruecos sin ni tan siquiera hacer un minúsculo ejercicio de asunción de responsabilidades, nos convierte en cómplices del genocidio que la Europa del bienestar está cometiendo en el mediterráneo con sus políticas migratorias. Pensar que el Gobierno de Marruecos ha trasladado a cerca de ochenta mil almas para que asalten la frontera española es insultar a la inteligencia humana, cuando alrededor de la valla ceutí viven en condiciones infrahumanas un numero incalculable de personas intentando........
