Carnavales bolivianos: Patrimonio vivo de humanidad
Bolivia experimenta el carnaval con una intensidad que trasciende la mera festividad. En consecuencia, en cada rincón del altiplano, en los valles y en el oriente, esta celebración se constituye en un acto de fe, de resistencia cultural y de reafirmación identitaria. Asimismo, los carnavales bolivianos no representan únicamente espectáculos de color y música; por el contrario, constituyen ceremonias vivas donde convergen milenios de historia, sincretismo religioso y devoción popular, configurando. de esta manera, un patrimonio cultural que la humanidad entera reconoce como invaluable.
El Carnaval de Oruro, programado para los días 14 y 15 de febrero, representa la máxima expresión de esta síntesis cultural. De hecho, declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO en 2001, este evento reúne anualmente a más de ochenta mil bailarines y músicos que recorren las calles en una peregrinación que dura más de dieciocho horas ininterrumpidas.
Acerca del Carnaval de Antaño de Sucre (14 de febrero) hay que indicar que es una celebración que rescata y mantiene viva la tradición carnavalesca boliviana en su expresión más auténtica y popular. La fe popular se manifiesta en los rituales de........
