800 millones de dólares de superávit… ¡en apenas dos meses!
En un país golpeado por recurrentes déficits comerciales, la cifra no solo sorprende, sino que, obliga a preguntarse si estamos ante un punto de inflexión o si solo se trata de un respiro temporal: ¿Qué hay detrás de este resultado y, sobre todo, es sostenible en el tiempo?
A partir del nuevo ciclo político y el cambio de modelo económico iniciado en Bolivia el 8 de noviembre de 2025, una serie de anuncios positivos se han venido dando, a la par de ciertas medidas de política económica que se tomaron, alimentando en la gente la esperanza de que la situación del país va a mejorar.
La inflación se moderó; el dólar se estabilizó y casi desparecieron las filas para cargar combustible; vinieron anuncios por más de 8.000 millones de dólares de apoyo financiero internacional y el inicio de su desembolso; mejoraron las calificaciones de riesgo país; se eliminaron impuestos distorsivos; se lanzó un shock desregulatorio en el sector público bajo el lema “Tranca Cero”; se dieron señales de apertura diplomática y a la inversión extranjera, entre otras, destacando el ajuste del precio de los combustibles y la devaluación de facto del dólar que fueron bien asimilados gracias a medidas sociales compensatorias.
Pero, no todo fue color de rosa, p. ej.: el boicot que........
