El plan de Sumar para reactivar la prórroga de los alquileres reabre viejas heridas en Moncloa
El Congreso de los Diputados tumbaba esta semana la prórroga de los contratos de alquiler con la negativa del Partido Popular, Vox y Junts, sospechosos habituales de velar por los intereses de los caseros. Era previsible que la iniciativa no prosperase, especialmente después de las declaraciones de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre los neoconvergentes, de los que dijo que eran "un partido xenófobo y clasista" en el punto álgido de las negociaciones, lo que les alejó diametralmente de los magentas y provocó, entre otros factores externos, la caída en saco roto de la iniciativa que los progresistas le rascaron al PSOE en el Consejo de Ministros extraordinario, consiguiendo que fuese en solitario en lugar de estar enfrascada en el decreto anticrisis por la guerra de Irán. Ahora, los planes de Sumar vuelven a ser llevarlo al Consejo de Ministros y repetir la operación, pero desde el PSOE existen ciertas reticencias y piden, por ahora, prudencia.
Los magentas abogan por redoblar la presión con la prórroga de alquileres y dar pasos orientados a traerla de nuevo al Congreso para verificar si las señales que emite Junts, que se abre a apoyar un decreto corregido, son reales.Mientras, el ala socialista del Ejecutivo apuesta también por la medida, pero receta operar con más calma. Por tanto, aboga por explorar primero si existen apoyos suficientes en los grupos para sacarlo adelante. En el mismo sentido, fuentes del socio mayoritario del Ejecutivo explican que para cualquier 'plan B' hay que hablar primero con los socios de investidura y que siempre van a estar dispuestos a hablar con los grupos, en especial con Junts y PNV que el martes rehusaron votar a favor del decreto de vivienda, uno con voto en contra y el otro con la abstención.
En el ala gubernamental del PSOE replican a las críticas vertidas por........
