Las prioridades de Moreno Bonilla: sillones para Vox y niños sin pediatra
Ha pasado ya más de un mes desde que se celebraron las elecciones andaluzas y Juanma Moreno Bonilla sigue completamente desaparecido de los problemas reales de nuestra tierra. Mientras el presidente en funciones se encuentra atrincherado, preocupado única y exclusivamente por mantener su sillón, repartirse cuotas de poder y negociar pactos con Vox, hay un problema que no aparecerá en ninguna de sus fotos ni en sus discursos de investidura: la sanidad infantil se está desmoronando a marchas forzadas en Andalucía. No hablarán de ello en las mesas de negociación porque admitirlo supondría romper el relato de una Andalucía idílica que solo existe en su propaganda.
Seamos claros. Ni a Moreno Bonilla ni a sus socios de la extrema derecha les importa nuestra sanidad ni le importan nuestros hijos. Su hoja de ruta parece clara: el que quiera un pediatra para su hijo, que se lo pague de su bolsillo. Quien disponga de recursos económicos podrá garantizar la atención especializada de sus pequeños recurriendo a clínicas privadas; quien no, tendrá que conformarse con listas de espera interminables, centralitas telefónicas saturadas o salas de urgencias masificadas. Mientras tanto, la realidad veraniega arranca con una cifra devastadora: casi medio millón de niños andaluces no tiene un pediatra asignado en su centro de salud. Una desprotección masiva que atenta directamente contra la equidad y el derecho a la salud de la infancia.
La crisis de la pediatría andaluza ya no puede maquillarse con propaganda institucional ni discursos triunfalistas. La radiografía que arrojan los datos de las distintas provincias delata un abandono absoluto y una falta de planificación alarmante. Según los registros obtenidos de la propia administración y de los colectivos médicos, la desigualdad territorial es sangrienta y condena a miles de familias según el........
