Hacerlo con miedo
Teresa dobló los papeles hasta que cupieron dentro del bolsillo de su abrigo. Eran unas hojas impresas de forma rudimentaria, con varias frases sobre las condiciones de trabajo en la fábrica y la convocatoria de una reunión. Antes de salir de casa comprobó dos veces que no se transparentaran a través de la tela. Después bajó las escaleras, caminó hasta la parada del autobús y pasó el trayecto mirando los reflejos de las ventanillas.
No se sentía valiente. Tenía miedo de que registraran su bolso, de que alguien la reconociera o de perder un empleo que necesitaba. También sabía que otras compañeras habían decidido no participar. Algunas tenían hijos, familiares dependientes o antecedentes políticos en casa. El miedo no afectaba a todas de la misma manera porque tampoco todas podían permitirse las mismas consecuencias.
Las dictaduras se sostienen mediante la violencia, pero también gracias a la posibilidad de ejercerla. No es necesario detener a cada persona que discrepa. Basta con que la sociedad conozca lo que puede suceder cuando alguien protesta, se organiza, publica una información o........
