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Las olas de calor encienden la alarma en los festivales de música y los obliga a repensarse

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07.08.2026

Las olas de calor encienden la alarma en los festivales de música veraniegos y los obliga a repensarse

Los organizadores asumen que en adelante la posibilidad de temperaturas extremas va a ser una norma y no una excepción y se preparan para actuar en consecuencia

Un informe de la asociación europea de festivales apunta al cambio climático como una de las principales amenazas para el sector

Dos espectadores combaten las altas temperaturas en una pasada edición del festival Sónar / Ferran Nadeu

La música en directo mira el termómetro. "Que aquí cada año hace más calor es clarísimo". Lo dice Stefano Maccarone, director del Share Festival, la gran cita de referencia de la Generación Z barcelonesa, y lo refrendan los datos científicos: el mes pasado fue el julio más cálido registrado por el Observatori Fabra en sus 113 años de mediciones. Por primera vez en todo ese tiempo, la temperatura máxima superó en Barcelona los 30 grados todos los días del mes, con picos de más de 40. Las altas temperaturas condicionan los hábitos de la población y afectan especialmente a las actividades que se desarrollan al aire libre. Y en esa oleada de angustia climática a la que nadie escapa, los festivales de música veraniegos son un ámbito especialmente sensible por varias razones: la elevada concentración de gente, la larga duración de las jornadas y su innegociable condición de evento a la intemperie.

La preocupación es generalizada y se extiende a toda Europa. En un momento en el que la música en directo multiplica su facturación y se consolida como un importante motor de actividad económica, la meteorología obliga a reflexionar y a introducir cambios para adaptarse a la nueva situación. En el último informe anual de la asociación europea de festivales YOUROPE (a la que pertenecen el Primavera Sound, el Mad Cool y el Bilbao BBK Live, por ejemplo), el clima y las temperaturas figuran ya en el cuarto lugar en el índice de preocupaciones de los organizadores de cara al futuro (y en el tercer puesto entre los festivales de gran tamaño). Solo los superan el aumento de los costes de producción y las dificultades crecientes para contratar artistas. El informe recoge datos de 2025 y, tal como está transcurriendo este verano, es más que probable que en el de 2026 las condiciones climáticas ganen alguna posición en el ránking de amenazas.

Cancelaciones y retrasos

A finales de junio, una alerta roja por altas temperaturas obligó a cancelar el festival Defqon.1 en los Países Bajos cuando solo se había celebrado una de las cuatro jornadas programadas. En esas mismas fechas, se suspendió por las mismas razones el festival benéfico Solidays en París. Sin salir de Francia, festivales como el de Avignon y el de Aix-en-Provence han tenido este año que retrasar sus horarios. En València, las........

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