El exdueño de Freixenet dedicará parte del dinero de la venta a impulsar sus propios vinos en Estados Unidos, México, Brasil e India
Entrevista tras la operación con Henkell
El exdueño de Freixenet dedicará parte del dinero de la venta a impulsar sus propios vinos en Estados Unidos, México, Brasil e India
Pere Ferrer asegura que deja "un grupo empresarial de éxito y con un gran futuro" y defiende la continuidad en la DO Cava de los espumosos de su empresa Ferrer Wines
Las familias fundadoras de Freixenet venden sus acciones a la alemana Henkell, que pasa a controlar el 100% de la compañía
Pere Ferrer en el viñedo de parellada situado frente a la masía de La Freixeneda, en Sant Joan de Mediona (Alt Penedès, Barcelona). / Ferrer Wines
Cuando en 2018, Pere Ferrer Noguer decidió, junto con sus hermanos y su primo José Luis Bonet Ferrer, mantener sus participaciones en Freixenet, la empresa que había fundado su abuelo, Pere Ferrer Bosch, y a la que su padre, Josep Ferrer Sala, llevó hasta lo más alto, el entonces consejero delegado de la conocida cavista puso en marcha un proyecto muy personal. Siguió trabajando, eso sí, con la multinacional Henkell, que había comprado el 50% de las acciones al resto de miembros de la familia, pero sacó tiempo para mimar y poner en marcha un nuevo sello, Ferrer Wines. Ahora, ocho años más tarde, y después de haber salido definitivamente de la compañía y dejar el 100% de la propiedad de Freixenet en manos de los alemanes, Ferrer Noguer quiere que esa joven empresa alcance también su propia proyección en el extranjero. La meta es ganar posiciones en el mercado estadounidense, explorar el mexicano y el brasileño y, "ya a más largo plazo, dar el salto hacia algún país asiático como la India". Para conseguirlo, explica, invertirá en ella una parte de los fondos que ha ingresado por la venta de Freixenet, "serán en torno a los 30 millones de euros, pero eso ya lo iremos decidiendo".
"Ya en los años 1990 y........
