Las Fuerzas de Seguridad vigilan la actividad de once líderes de los migrantes en Ceuta
Las Fuerzas de Seguridad vigilan la actividad de once líderes de los migrantes en Ceuta
Dos de ellos mandaban en el campamento de la playa de El Trampolín y otros han huido de la represión contra la revuelta de la generación Z marroquí, aunque hay algunos que parecen ligados a mafias
Dos de ellos mandaban en el campamento de la playa de El Trampolín y otros han huido de la represión contra la revuelta de la generación Z marroquí, aunque hay algunos que parecen ligados a mafias
Agentes de la Policía Nacional y miembros de Cruz Roja, con los inmigrantes acampados en la playa del Trampolín de Ceuta. / Marcos Moreno - Europa Press
Alzan la voz, paran discusiones, median en peleas, imparten instrucciones a grupos; los demás callan cuando hablan... Su ascendencia se ha notado en casos como el regreso de centenares de subsaharianos a la playa ceutí de El Trampolín tras el primer desalojo efectuado por la Policía, o, en la primera semana de agosto, en concentraciones ante las puertas de supermercados. En el multitudinario colectivo de migrantes que se ha quedado en Ceuta tras la entrada masiva de los pasados 30 y 31 de julio han ido despuntando líderes, algunos de los cuales trascienden del papel ocasional de cabecilla. Una de las áreas de información de los cuerpos de la Seguridad del Estado que los monitorea tiene identificados a once relevantes.
Hay diversas clases entre los líderes vigilados, según su actitud. Dos de ellos, jóvenes subsaharianos, han juntado grupos para protestar ante las cámaras de televisión en la playa de El Trampolín o repartir recursos, informan fuentes próximas al operativo de seguridad.
Otros, estos magrebís, han ido evidenciando un perfil agitador. De otros, las Fuerzas de Seguridad toman nota porque estos, por edad o influencia, mandan callar a los demás cuando alguien se dirige al grupo, les prohíben hablar con las autoridades y con los servicios sociales o les ordenan que se esfumen cuando aparece una patrulla policial.
Hay además una clase aparte “porque tienen secretarios”, explica a EL PERIÓDICO una fuente policial. Se refiere a cabecillas acompañados siempre de dos o tres peones que les hacen de carteros o de escoltas. De estos, por contar con “machacas” a su servicio, sospechan las Fuerzas de Seguridad de posibles conexiones con mafias de la inmigración o de tráficos ilícitos.
Activistas y pandilleros
No obstante, a ninguno de los once vigilados les........
