¿Qué sería la OTAN sin Estados Unidos? Las previsibles consecuencias de las amenazas de Trump
Tensión en la mayor alianza militar del planeta
¿Qué sería la OTAN sin Estados Unidos? Las previsibles consecuencias de las amenazas de Trump
Oficiales españoles no conciben la Alianza Atlántica sin EEUU, ni creen posible una retirada norteamericana, pero lamentan el efecto "tóxico" de los mensajes de Trump
El presidente norteamericano, Donald Trump, observa al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante una intervención en la cumbre de La Haya, en junio de 2025. / OTAN DPA
Otra vez Donald Trump hace temblar los cimientos de la hasta ahora más poderosa unión militar del planeta, pero esta vez es con la más directa y ruidosa amenaza de las que ha formulado acerca de romper el histórico acuerdo que desde hace casi 77 años une la defensa de Estados Unidos con la de sus aliados, actualmente 31. Y, si bien la OTAN no es precisamente un entramado que se pueda disolver de un plumazo ni por un solo dirigente político, la actitud expresada por el mandatario del principal país miembro ya supone de facto provocarle un coma a la alianza.
A lo largo de la tarde del miércoles, en las horas previas a la intervención urbi et orbi del contrariado inquilino de la Casa Blanca, circulaba entre los militares españoles, como taza de tila, un recorte de una ley federal norteamericana: la NDAA 2024, o Ley de Autorización de Defensa Nacional promulgada para aquel ejercicio fiscal. Esa ley, aprobada por las cámaras estadounidenses siendo Joe Biden el presidente, contiene un artículo no modificado hasta ahora: es la llamada Sección 1250A. Su contenido: el presidente de EEUU “no suspenderá, terminará, denunciará ni retirará a los Estados Unidos del Tratado de Atlántico Norte” si antes no lo aprueban dos tercios del Senado y previa ley aprobada por mayoría en el Congreso. Trump no tiene esas mayorías, ni, en su punto más bajo de popularidad, visos de reunirlas.
Sin embargo, para algunos de los militares consultados el daño ya está hecho. No es tanto que haya demolido la organización retirando a su principal contribuyente, sino el mensaje que traslada. El almirante retirado Juan Rodríguez Garat, que fue jefe de la Flota, cree que “por desgracia, el daño que el veneno que está inyectando Trump con sus acusaciones puede hacer en los pueblos de ambos lados del océano”.
De nuevo el tóxico del recelo entre los socios, que lleva a plantearse como una posibilidad lo hasta ahora implanteable: qué sería la OTAN sin Estados Unidos..
Sin ojivas nucleares...
A cualquier experto de uniforme que se le pregunta le sigue pareciendo inconcebible una OTAN sin Estados Unidos. Pero, más, incluso, que por la poda económica incompatible con la vida que sufriría la organización, por la pérdida de tres capacidades militares clave en las que Europa y Canadá no tienen aún la suficiente autonomía: mando y control, inteligencia de satélites y, sobre todo, disuasión nuclear.
La primera carencia hace referencia a sistemas tecnológicos, cibernéticos, de fijación de objetivos y de comunicaciones, y al personal que los operan, que hacen posible la toma de decisiones rápida y eficaz por el mando en el campo de batalla. La segunda alude a un escalón todavía insalvable para Europa en la capacidad de ver e inteligir la superficie terrestre desde el espacio, fundamental para saber cómo evolucionan las amenazas exteriores, cómo se mueven los ejércitos, dónde emplazan sus baterías de misiles, dónde esconden sus aviones y........
