Tejero se muere de la vergüenza en la semana berlanguiana del 23F
Tejero se muere de la vergüenza en la semana berlanguiana del 23F
La desclasificación de los archivos del golpe sublima su lado grotesco y encumbra al rey emérito en las redes
Carmen Díaz Pereira, esposa de Tejero, es una de las protagonistas de los documentos desclasificados del 23F. / EFE / Moncloa
"Juanillo, no me hagas propaganda"
Se diría que Antonio Tejero se murió de la vergüenza. El teniente coronel más famoso de la Guardia Civil eligió para abandonar este mundo el día que un gobierno socialista, mucho más 'rojeras' que el que él quiso derribar, desclasificó los papeles del golpe de Estado del 23F y quedó claro que, al final, casi todos los demás implicados lo dejaron tirado. Los documentos no ofrecen, por lo que se sabe hasta ahora, mucha novedad, y puede decirse que apuntalan la versión oficial, pero es impagable ver una junto a otra las pequeñas anécdotas –muchas ya conocidas– de aquel día. Los diarios de papel de esta semana se convertirán en producto de coleccionista para los sibaritas de lo grotesco, para los que se deleitan con los detalles berlanguianos que suelen acompañar, sobre todo en España, a los acontecimientos históricos más trascendentales.
No nos reiríamos tanto si el golpe hubiera triunfado, claro está. Pero como no lo hizo, las redes sociales han recorrido las esquinas más inverosímiles de aquel día de hace 45 años, aunque parece que hayan pasado 200. Las conversaciones de Tejero con Juan García Carrés (falangista y dirigente sindical franquista), por ejemplo, son un monumento al humor absurdo. García Carrés, el único civil condenado por el 23F, anuncia la llegada inminente al Congreso de varios regimientos e intenta dar ánimos a Tejero, que al principio entra al trapo –"¡por España!", se repiten entre ellos–, pero que poco a poco va asumiendo su difícil situación.
–La victoria es para España, ánimo, ánimo y ánimo. Los hombres de honor........
