La revolución silenciosa de las iraníes contra el velo 4 años después de la muerte de Mahsa Amini: "Son tantas que las autoridades han perdido el control"
Mujer, Vida, Libertad
La revolución silenciosa de las iraníes contra el velo 4 años después de la muerte de Mahsa Amini: "Son tantas que las autoridades han perdido el control"
Especialmente en Teherán, se vive una relajación de las restricciones de vestimenta no vista desde la llegada de la República Islámica en 1979 no sólo por el hecho de que no se pongan el hiyab, sino porque las mujeres visten de maneras que habrían sido impensables en público no hace tanto
Varias mujeres esperan en una parada de autobús en Teherán, algunas de ellas sin el velo sobre la cabeza, el pasado 7 de septiembre. / AFP
Hace tiempo que el paisaje visual de Irán empezó a cambiar. De forma paulatina, los diferentes colores de los pañuelos que cubrían las cabezas de miles de mujeres dejaron de despuntar entre la multitud. Ahora sus melenas rubias, castañas o negras se dejan acariciar por el viento. También sus brazos al aire son besados por el sol. Las calles de Irán se han transformado poco a poco en un lugar menos hostil para las iraníes. Siempre había habido algunas que se atrevían a desafiar las leyes de vestimenta del régimen de los ayatolás, pero ahora cada vez son más. Algunos sitúan el origen de este cambio en una trágica jornada de hace cuatro años cuando la joven Mahsa Jina Amini murió tras ser detenida y torturada por no llevar bien puesto el velo islámico. Su pérdida desató una revolución.
"Fue un movimiento interseccional, centrado en las mujeres, liderado por mujeres, y por mujeres kurdas", como Amini, explica Firuzeh Mahmoudi, presidenta de Unidos por Irán, una de las organizaciones de defensa de los derechos iraníes más respetadas del mundo. "Desde entonces, las iraníes han demostrado una valentía increíble en los últimos años simplemente al dejar de cubrirse, pese al riesgo de ser detenidas, y son tantas que las autoridades han perdido el control", constata a EL PERIÓDICO. La herida por la pérdida de Amini, de tan sólo 22 años, aún no se ha cerrado, pero su muerte bajo custodia policial inspiró a miles de mujeres a salir a las calles. Dentro y fuera de Irán, quemaron sus pañuelos al viento, y se cortaron el pelo en público, acciones sin precedentes en el país.
Sin policía de la moral
Aquellos fuegos........
