“Siempre quise tener algo propio”: el reto de emprender pasados los 50
“Siempre quise tener algo propio”: el reto de emprender pasados los 50
Tres emprendedores que fundaron su negocio superado el medio siglo de vida explican su trayectoria profesional
Seis de cada 10 mayores de 55 años emprenden "para ganarse la vida" ante un mercado laboral que les expulsa
Helena Prats, fundadora de The Pink Phlilppa, en su 'coworking' / CEDIDA
La imagen más habitual de lo que significa emprender hoy en día nos traslada a unas oficinas de decoración ‘hipster’ con un puñado de trabajadores en camiseta o sudadera, donde aparece un logo de diseño moderno, con el color corporativo y un nombre de empresa perfectamente compatible con su pronunciación en inglés. Y en el centro, por supuesto, el fundador de la compañía, que acostumbra a ser menor de 30 años.
Pero lo que ha dejado el furor de las ‘start-ups’ en el imaginario colectivo no siempre tiene mucho que ver con la realidad. Lo cierto es que no existe una edad indicada para emprender, y EL PERIÓDICO ha querido hablar con tres emprendedores que se han lanzado a ello superados los 50 años. Pertenecientes a distintas realidades y sectores, éstas son sus historias.
“No existe la edad, sólo la capacidad y las ganas”
La trayectoria de Maria Romero, fundadora de Sombreros Sinclair, es un fiel reflejo de una persona que ha vivido lo que difícilmente puede haber vivido un veinteañero. Estudió Historia y Geografía, pero no acabó los estudios porque se quedó embarazada y se marchó a vivir a Estados Unidos con su pareja. Ha vivido en Los Ángeles, en Sevilla, en Madrid, de vuelta a Sevilla y tras la pandemia se instaló en Girona.
Nacida en 1967 en Barcelona, Maria lleva 20 años dedicada al mundo de los sombreros. Y se lanzó a emprender movida por una realidad que en su cabeza es incontestable: “En Girona no hay ninguna sombrerería, es imprescindible que haya una”. Su razonamiento va más allá. “Y no es sólo imprescindible para vender, también para aprender, para informarse”.
Local de Barrets Sinclair, la sobrerería fundada por Maria Romero en Girona / CEDIDA
Fue en enero de 2025 cuando esta profesional, que también se había dedicado a la producción audiovisual, abrió su negocio de sombreros. Invirtió unos 30.000 euros, de los cuales........
