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Viaje a la supersónica Shenzhen: cómo una aldea de pescadores china pasó a liderar la revolución tecnológica

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La Silicon Valley china

Viaje a la supersónica Shenzhen: cómo una aldea de pescadores china pasó a liderar la revolución tecnológica

Una ciudad sin pasado y con una media de edad en la treintena discute la primacía de EEUU con multinacionales como Huawei y BYD y miles de startups de robótica y AI

Huaqiangbei, el mayor supermercado de la electrónica de China (y probablemente del mundo)

Las calles de Shenzhen, el Silicon Valley de China. / ADRIÁN FONCILLAS / EPC

Todo desliza a un futuro inminente en el ático de esta torre de la tecnológica Tencent. Una empleada muestra el nuevo pago con la palma de la mano: basta con escanearla y vincularla a una tarjeta bancaria. Apoyándose en enormes pantallas interactivas desgrana lo que el chatbox hace y hará por nosotros manejando jerga abstrusa para el ajeno a la ciencia ficción. A través del ventanal de 360 grados se vislumbra, incluso en esta mañana grisácea, la línea de arrogantes rascacielos en la lejana orilla opuesta de la bahía de Shenzhen. Bajando los ojos se descubren solares aquí y allá ya alisados, con camiones, hormigoneras y grúas atareados entre esqueletos de edificios.

“Queremos hacer futuro, no dinero”, insisten. Han desarrollado un sistema para prestar primeros auxilios en cinco minutos y presumen de su filantropía en desastres naturales como inundaciones y terremotos. El presidente Xi Jinping ya dijo años atrás que las tecnológicas se habían enriquecido mucho y tocaba devolver algo a la sociedad. Pocas se enriquecieron tanto como Tencent, propietaria de Wechat. Nació como un servicio de mensajería rápida, la versión nacional de Whatsapp, y hoy es la navaja suiza en la cotidianeidad china: pagar en un país que ha erradicado el dinero en metálico, llamar a un taxi, reservar un restaurante...

Grapada a la vida de 1.400 millones de usuarios ha levantado Tencent su imperio. También esta ciudad, donde viven 30.000 empleados que serán 80.000 en un puñado de años, con edificios de cristal y acero y geometrías audaces. Aquí se juntan el centro de convenciones, los laboratorios, los institutos de investigación y desarrollo, un hotel de cinco estrellas, canchas deportivas, viviendas, guarderías, colegios internacionales, tiendas y restaurantes en un entorno esponjado por zonas verdes. Los alquileres alrededor de los 300 euros para salarios superiores a los españoles refuerzan la idea de una ciudad autosuficiente. Una ciudad dentro de la ciudad inacabable de Shenzhen.

Sede de Tencent en Shenzhen (China) / ADRIÁN FONCILLAS / EPC

Shenzhen es un conjunto de vastas avenidas y epatantes rascacielos. Cuenta con 440, más que muchos países del mundo. También ha crecido a lo ancho, desparramándose a partir de varios centros urbanos que exigen larguísimos trayectos a través de parques y arboledas. No es el lugar para zambullirse en una civilización milenaria. Los chinos la eligen cada año como la mejor ciudad para vivir a pesar de la pegajosa humedad de su clima subtropical.

Muchos turistas occidentales que años atrás buscaban el futuro en Tokyo van ahora a Shenzhen, en la provincia de Guangdong (antigua Cantón). Es la........

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