La misa de los perros
La misa de los perros
Tal vez la ceremonia de la eucaristía sí sea un espectáculo. Y qué espectáculo, solo que desgastado por la repetición
La oración de Trump junto a una veintena de líderes religiosos
Líderes religiosos oran por Trump en la Oficina Oval en medio de ofensiva contra Irán.00 00 13 06.Imagen fija001
Hace dos meses, por razones que no vienen al caso, tuve que asistir a una misa. Me produjo tal aburrimiento que recé para desmayarme y acabar en el hospital, en cuidados intensivos. Pero no hubo suerte. Las misas están, en el fondo, par eso, para ir una vez y no tener que ir nunca más hasta tu funeral. Curiosamente, el otro día vi a Trump rodeado de pastores evangélicos en la Casa Blanca, rezando en una especie de misma frecuencia de onda, y el espectáculo me pareció divertido. O chistoso. Me hizo recordar, además, un episodio que me refirió hace ya unos cuantos años mi amigo Xosé Luis Fortes, que deambulaba por las vacías calles de Outeiro de Laxe (Allariz), cuando se topó con una pequeña ermita. Esta le provocó intriga, así que se sometió al instinto de todo ser humano cuando ve una puerta medio cerrada: entrar.
El bueno de Fortes quiso dilucidar si al otro lado había algo o más bien nada.........
