Cálculos electorales
Con la cabeza solo en las urnas
Pedro Sánchez no disuelve el Congreso. Es extraño, porque el Gobierno está en minoría, apenas puede dar un paso, y según las estimaciones del CIS, entidad pública integrada en el organigrama de la administración del Estado, aventaja en diez puntos al PP y tendría por tanto todas las posibilidades de ganar. Pero parece que nadie piensa en otra cosa que las próximas elecciones generales. Se extrapolan los resultados de las autonómicas a la arena nacional. Vuelan los pronósticos con indicación de vencedores y derrotados. Corren rumores de quién será candidato. Se ponen en porcentajes los votos que los partidos arrebatarán o perderán. Se hacen sumas de los escaños que faltarán o sobrarán para formar gobierno. Está en estudio la manera de obtener el máximo rendimiento del sistema electoral. El efecto de los escándalos en el electorado femenino se calibra con sumo cuidado. En fin, todo lo que hacen o dicen el Gobierno y los partidos está sometido a una evaluación de su impacto electoral. La precariedad del Gobierno ha alterado la agenda política del país. Los partidos están dedicados a los preparativos electorales. Tratan de elevar sus expectativas para cuando sean convocados, que puede suceder en cualquier momento.
En la derecha, la dirección del PP está inquieta por la fuga de votos hacia Vox y emite mensajes en distinto tono y volumen, según hable Feijóo o Ayuso. El empeño de Abascal en liderar un partido sin fisuras es perturbado por las sospechas en torno a la contabilidad interna, tensiones locales y repetidos conflictos abiertos con los fundadores, que........
