Vergüenza
El policía que empuja a una mujer en una protesta en Valencia lo hace como quien retira un saco que le molesta y ni siquiera se gira para ver si está bien
La imagen de un Policía Nacional empujando a una mujer con motivo de la manifestación que tuvo lugar el domingo en Valencia en defensa de la escuela pública produce vergüenza y perplejidad. Vergüenza porque la empuja como quien retira de su camino un saco roto que molesta y perplejidad porque ni siquiera gira su rostro para ver si esa persona a la que ha golpeado con fuerza puede haber sufrido algún daño. Y eso resulta imperdonable cuando estamos hablando de alguien a quien se ha formado para proteger, protegernos, para ayudarnos a defender nuestros derechos y no pasar por nuestro lado sin mirarnos y forzando una caída al suelo, que en este caso a esta mujer de 68 años, profesora jubilada, le ha provocado la rotura de su tabique nasal aparte del miedo y la sensación de que los intocables siguen siendo intocables.
Y cada vez lo son más porque parece que la escuela pública se........
