Diésel caro: la factura económica y política.
El diésel a 17,95 bolivianos por litro plantea una pregunta que el Gobierno debe responder con cuentas abiertas: ¿estamos pagando el costo de eliminar la subvención o también el de una cadena de abastecimiento defectuosa? El precio internacional importa, pero entre el proveedor y el surtidor hay decisiones de compra, financiamiento, transporte y almacenamiento cuyos costos terminan en el bolsillo de todos.
La comparación regional de septiembre resulta incómoda. Con los precios relevados y una conversión de referencia de 11 bolivianos por dólar, el litro equivale a Bs 14,22 en Brasil; 14,49 en Chile; 15,27 en Paraguay; 16,07 en Uruguay; 16,87 en Argentina y 21,52 en Perú. Bolivia queda segunda entre estos siete países: 26% por encima de Brasil, 24% de Chile y 18% de Paraguay. Los Bs 17,95 equivalen a 1,63 dólares bajo ese supuesto cambiario.
Hay que precisar el alcance: son referencias minoristas de fechas próximas, no combustibles idénticos ni estructuras tributarias uniformes. El tipo de cambio elegido modifica la comparación. Los precios de surtidor de los vecinos tampoco son cotizaciones de exportación disponibles para Bolivia. Por tanto, la diferencia justifica investigar, pero no demuestra por sí sola ineficiencia ni corrupción.
La mediterraneidad puede encarecer el suministro, aunque Paraguay recuerda que no basta para explicarlo todo. Cabe preguntar cuánto pesan las compras de emergencia, los recorridos elegidos, las demoras fronterizas, la........
