Cambiadme la receta
Están bien el Mundial de Fútbol y sus expectativas, pero están muy mal los comentaristas que continúan repitiendo los mismos lugares comunes, como si la lengua española adoleciera de nuevas maneras para describir un gol, una emoción, una derrota.
Los locutores, comentaristas y entrenadores, ejercen ahora también como filósofos. Si no fuera porque llevan tantos años repitiendo la misma cantinela, uno pensaría que están iluminados por cierta sabiduría. Puedo recordar ahora al derrotado entrenador italiano de la selección inglesa, Fabio Capello, cuando disparó una frase que envidiaría Séneca, y hasta el mismo Shakespeare: “Nunca pensé que el valor de un hombre se midiera por lo que gana…” después de recibir cerca de 8 millones de euros al año.
Quiero que el Mundial acabe pronto, para no volver a escuchar aquello de ‘la bestia negra’, Brasil es Brasil, hay que respetar la historia, ‘la jerarquía’, el gol de la honrilla, el que no hace los goles........
