Y usted, ¿de qué se disfraza?
Halloween dejó de ser la fiesta de los niños. Ahora, los adultos (¿o serán los niños grandes aquellos que no han terminado de crecer?), los que más ‘música’ le ponen al asunto del Día de las Brujas. En USA es impactante la fuerza que tiene la celebración y sus preparativos. Existen almacenes especializados en Halloween que son de temporada, donde pareciera que hay el permiso social para ser otro u otra. El disfraz es la disculpa perfecta para permitir mi fantasía sin tener el reproche sobre lo que “estoy mostrando”. Hombres disfrazados de mujeres, o de dráculas; mujeres disfrazadas de prostitutas o de ángeles, niños disfrazados de diablos o de animales, en fin, toda una galería de fantasías que, al menos por un día, se permiten aflorar. ¿Cuál es el verdadero yo?
No, no son solo los ‘niños grandes’ los que se disfrazan. Halloween da permiso a la cultura de dar rienda suelta a la fantasía, que así no se muestre, está presente. Desde el........
