La casa en desorden
Esta es la primera columna en la que me refiero a Petro como expresidente de la República, pocos días después de la posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo mandatario. Empieza una nueva era –que ojalá esté definida por la prosperidad y no por las promesas incumplidas– y lo que más necesita el país es que ante la certeza del mal gobierno que hizo el expresidente Petro, el nuevo presidente escoja un camino en que los resultados superen los discursos.
Porque si la meta de todos los gobiernos entrantes es poner la casa en orden, De la Espriella la encuentra especialmente desordenada y en una situación crítica. Petro terminó su gobierno haciendo exactamente lo que prometió que nunca haría: negando una elección democrática y llamando a la desconfianza masiva en todas las instituciones colombianas. El expresidente insiste en que hubo un fraude electoral y que Iván Cepeda es el presidente electo, pero su argumento de un supuesto fraude es tan flojo que........
