Prueba de fuego superada
El domingo en la noche estuve pegado a la transmisión electoral de El País. Cada vez que entraba un nuevo boletín de la Registraduría sentía el mismo vuelco en el estómago. 49,66 % contra 48,70 %. Unos 250 mil votos separando a un país de más de 50 millones. Lo veía con asombro: nunca había seguido una elección tan reñida, tan cerrada hasta el último decimal. Y mientras los números se acercaban, me quedé pensando en lo que esa cercanía significaba.
Porque lo que pasó esta semana no fue solo una elección. Fue una prueba de fuego. A pocos días de una contienda tan cerrada, el orden democrático se mantuvo en pie. Para quienes venimos de afuera y nos quedamos adentro, eso no es un detalle menor.
Las cifras ya las vimos. Lo que importa es lo que vino después: Abelardo de la........
