Siembra vientos…
Cada día, de manera también cada vez más cierta, este país va acercándose, con los ojos bien abiertos, hacia el borde del abismo. De esto no tengo la menor duda.
Los desarrollos políticos luego del resultado de la primera vuelta presidencial son apenas la nueva evidencia de un proceso de peligrosas fracturas y polarización que se ha venido profundizando a lo largo de esta difícil campaña presidencial, pero que ha sido el signo de estos cuatro años de gobierno del presidente Gustavo Petro, cuyo mandato ha navegado en medio de tensiones políticas e institucionales surgidas de su estilo muy propio de gobernar, pero también de una cerrada, intransigente y feroz oposición.
Que ganara Abelardo de la Espriella en primera vuelta no fue para mí exactamente una sorpresa. Su crecimiento vertiginoso en el último mes estaba perfectamente documentado, inequívocamente, en todas las encuestas, lo mismo que el declive de Paloma Valencia y el estancamiento de Iván Cepeda. Si no se es rehén de las emociones o del deseo, era algo que podía verse y sentirse en las calles, entre muchos sectores y estratos, algo muy parecido a lo ocurrido en el llamado ‘plebiscito por la........
