El Valle que se levanta
Nos hemos acostumbrado a describir esta región por la salsa, sus ríos, montañas, paisajes, cultivos, la brisa de las tardes soleadas, la gastronomía, el mar, la alegría. Todo eso nos pertenece. Pero hemos hablado demasiado del Valle del Cauca que celebra y muy poco de la región que sostiene y de su gente que aporta. Ese es el rasgo que de verdad atraviesa al vallecaucano: una disposición instintiva hacia el otro. No es amabilidad de vitrina ni un eslogan turístico; es una forma de estar en el mundo que se hereda en las casas, se practica en los barrios, en las labores diarias, y se hace más visible cuando la tierra tiembla.
Y no es la primera vez que esa generosidad y unión se pone a prueba. Históricamente las vicisitudes nos han golpeado. En el tiempo más reciente, una pandemia que costó miles de vidas, un paro o estallido,........
