menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Dos precipicios frente a un mundo que no nos esperó

16 0
24.05.2026

En seis días, Colombia no elige un presidente, sino un espejo, y lo que aparece ahí, si uno mira sin autoengañarse, es un país que en cuatro años aprendió a sobrevivir, pero olvidó cómo gobernarse, que lleva años confundiendo la rabia con la lucidez y la emoción con la política.

El problema más hondo no es quién gane, sino que buena parte de la dirigencia compite por administrar el incendio, no por apagarlo, unos movilizando el miedo al pasado, otros el miedo al futuro, y casi nadie hablando con seriedad del país que habrá que sostener cuando termine la plaza pública y empiece la dura aritmética de mandar.

La crisis institucional colombiana no es nueva ni sorpresiva; lo que sí ha cambiado es la profundidad del vaciamiento, porque las instituciones siguen ahí, en pie, con sus rótulos y sus rituales, pero despojadas de autoridad moral, convertidas en trincheras, usadas como botín, con un Congreso donde........

© El País