La parábola del desarrollo
En un conocido fragmento, la Biblia cuenta la historia de aquel mercader que, al salir de viaje, decidió repartir su dinero entre sus tres siervos (lo siento, ésa es la palabra bíblica). A uno de ellos le dio cinco monedas, a otro dos y a uno más sólo una. El primero y el segundo se dedicaron a los negocios, gracias lo cual duplicaron la suma entregada, mientras que el tercero escondió la moneda recibida, así que no logró ningún incremento.
A su regreso, el mercader felicitó a sus siervos laboriosos, pero increpó al indolente, así que le quitó la moneda entregada y se la cedió al que más resultados había conseguido (Mateo 25: 14-30).
En otro pasaje (en varios, de hecho), la Biblia censura a los pudientes. “Es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”, (Mateo 19:24, Marcos 10:25 y Lucas........
