El mes de la Virgen María
En este mes de mayo, consagrado a la Santísima Virgen María, es nuestra obligación destacar algunas de sus virtudes, su profunda humildad, obediencia incondicional a Dios y fe inquebrantable.
Para hacer realidad su existencia es necesario comprobarlo desde un punto de vista de la espiritualidad, que es un propósito y conexión con algo superior a uno mismo -como el universo, la naturaleza o lo trascendente- enfocada en vivir el momento presente y bienestar interior.
A diferencia de la religión, no requiere dogmas ni estructuras jerárquicas; se centra en la experiencia interna, la paz, y la conexión con los demás y con el entorno.
La espiritualidad va más allá del mundo material, como lo establece el evangelio de Juan, cuando Tomás duda........
